La Coctelera

Mi mundo

El primer beso no se da con la boca, sino con la mirada. Tristan Bernard

24 Febrero 2010

La carta

Miércoles, cualquier día de mi vida

Abuela:

             Te escribo esta carta después de pensar que te había olvidado. Te escribo después de intentar entender tu postura, tus razones. Te escribo todo aquello que nunca nos dijimos cuando estabas con nosotros.

            Se que la vida fue dura contigo, una guerra, el encarcelamiento, el destierro; la pérdida de una hija en la flor de la vida, la vida alocada que llevaron tu hijo mayor y mi madre.

            Comprendo, después de tantos años, y llegada a la misma edad en que tú te hiciste cargo de nosotras, tu dolor, tu rencor, tu aspereza hacia todo y hacia todos.

            Trabajaste muy duro por tener una familia, una forma de vida, un estatus, que se rompió en mil pedazos por terceras personas y te tocó criar a dos niñas pequeñas sin ser tu obligación ni tu responsabilidad.

             Vivimos, ofuscadas, una relación que tendría que haber sido de amor, de comprensión, de complicidad, como abuela y nieta. Pero te tocó hacer el papel de madre y cada vez la convivencia se fue haciendo más dura, más cruel.

             Añorabas la vida de tus hermanas, más acomodada, más relajada, sin tantos compromisos, sin tantas ataduras y cuando quisiste darte cuenta un ataque al corazón lo terminó todo.

             Aquella semana en el hospital, te vi tan frágil, tan poquita cosa, intentando escribir en aquel papel... ¿qué querías escribir en aquel papel?

             La vida no nos ha tratado mal, hemos tenido, como todos, nuestro malos y buenos momentos. Me casé joven, tal vez demasiado, con un hombre bueno (creo que te hubiera gustado, sus raíces son de un pueblo como eran las tuyas), tuve una hija, hermosa, blanca y azul, el color de su piel y sus ojos. Mamá sigue como siempre, tal vez peor por la edad. Ahora comprendo las broncas monumentales que tenias con ella, los largos silencios, el ambiente enrarecido cuando salía sin dar explicaciones, sí, abuela comprendo demasiadas cosas, tarde, pero las comprendo.

             Lo que nunca entenderé nunca, jamás, es que nosotras, dos inocentes criaturas, pagáramos el resentimiento que tenias hacia mi madre, tu hija.

            Tengo un nieto, maravilloso, un pirata encantador que me tiene loca de amor y gozo y quiero ser para él lo que nunca supiste ser para nosotras ¡abuela!

             Desde mi corazón.


La canción es de aquellas que escuchábamos en la radio de casa, en las tardes de invierno.

 

servido por candela-mimundo 6 comentarios compártelo

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

lascosasdepepe

lascosasdepepe dijo

una carta llena de sentimientos. un abrazo.

24 Febrero 2010 | 10:10 PM

giverny

giverny dijo

Se me ha puesto la carne de gallina. ¿Que querría escribir en aquel papel cuando estaba en el hospital? quizá algo que no os dijo nunca...te lo digo porque mi padre, nunca me dijo "te quiero", lo hizo dos días antes de morir de espaldas a a mi, como si le diera verguenza. Hay tantas circunstancias que desconocemos....el tiempo hace pensar de otra manera, nunca sabremos tantas cosas de nosotros msmos o de ellos.
Un abrazo muy fuerte.

24 Febrero 2010 | 11:39 PM

cata

cata dijo

Me ha emocionado muchísimo tu relato... me imagino que hay momentos en que hay que sacar lo que llevamos dentro y este ha sido el tuyo. Lamentablemente hay cosas que se quedan en el tintero cuando alguien se va de nuestra vida.

Un beso enorme, amiga.

25 Febrero 2010 | 11:16 AM

walden

walden dijo

Es bueno decir lo que nos duele (o nos dolió en otro tiempo), aunque no haya vuelta atrás y la persona a la que deberíamos dirigirnos no esté ya. Entender las circunstancias por las que pasara la abuela puede aliviar un poco el recuerdo, permitir perdonarla, pero en el fondo ese sentimiento infantil de no te han querido, no lo bastante, está ahí. Creo que eso es lo que hace que elijamos no ser ni comportarnos así con nadie, mucho menos con los niños.
Un montón de besos, Cande.

25 Febrero 2010 | 07:30 PM

pauleta

pauleta dijo

Es injusto que los críos paguen las cosas de mayores...

Carta muy linda... y muy triste...

Bicos enormes!!

25 Febrero 2010 | 08:37 PM

dacota

dacota dijo

Desde lo mas profundo de mi corazón, te mando un besazo bien gordo mi pequeña Cande.

28 Febrero 2010 | 03:09 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí




Hermosuras





La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos. Henry Van Dike




En mi pueblo...



Llamadas


Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España

Fotos

candela-mimundo todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera