Decoración

Ya estoy pensando en sacar las cajas con los adornos navideños. Aprovecho la semana de los puentes (acueducto) para darle el toque festivo a la casa.
Pero como todos los años no se donde los he guardado (inconveniente de casa pequeña sin trastero) y empieza el maratón del marido buscando por todos los armarios para ir recolectando la cosecha de luces, guirnaldas, árbol, belén…
Él se encarga del mundo de la bombilla, espera, paciente, a que yo cambie mil veces de ubicación el arbolito con los adornos colgados, las velas, los papanoeles, las figuritas del belén, los hombres de nieve… Y cuando ya está al borde de la desesperación (y eso que su paciencia es comparable a la del Santo Job) le dejo con sus bombillas y el adorno exterior de la terraza.
Sí, lo confieso, me gustan las bombillas adornando el exterior de la casa. Luz y alegría provocan estas pequeñas y cada año salen para anunciar que llega el tiempo de la Navidad a nuestra casa.
Y aunque los años me van relajando (en todo) las listas con regalos, comidas y mil cosas más no me abandonan en este tiempo, para mí, de felicidad. Porque la Navidad la vivo desde el recuerdo de mi infancia, que fue, sencillamente, feliz.








walden dijo
Mis sentimientos hacia la Navidad siempre son ambivalentes, Cande, depende de los recuerdos que me asalten y de cómo se presenten las reuniones familiares. Si el ánimo general es el de cumplir un trámite (la cena de Nochebuena) no me vienen precisamente recuerdos felices, pero... tendré que ir poniendo luces, más bien velitas, y el ángel que siempre "aterriza" esta semana.
:) Disfruta todos esos preparativos, seguro que al pirata le encantará la decoración.
Muchos besos, corazón.
4 Diciembre 2010 | 09:22 PM