Treguas

Hay treguas bélicas, políticas, familiares. Se hablan, se pactan, se firman; alguna vez... ¡se cumplen!
Treguas para terminar con los conflictos, para acabar con querellas, para intentar rehacer y reorganizar el campo de batalla.
La mayoría de las veces se solicitan por fuerza mayor, empujados por la necesidad, no hay otra salida, no queda más remedio. Otras para evaluar pérdidas, por agotamiento de los contrincantes.
En ese corto lapso de tiempo la vida intenta retomar el camino dejado. Vuelve el cielo azul, la lluvia limpia, la nieve blanca, los trinos de los pájaros, el verde de los arboles, las risas de los niño. El correr apresuradamente, de nuevo.
Pero, al finalizar el plazo, se continúa con las escaramuzas, con las luchas, con las guerras.
¡Hasta la próxima tregua!
Hay otra clase de treguas - ¿batallas menos cruentas?- las del amor, y en ocasiones… ¡son maravillosas!
Tregua (Del gót. trĭggwa, tratado).
1. f. Cese temporal de hostilidades.
2. f. Interrupción, descanso.
Y luego hay batallas que se pierden, y las treguas no han servido de nada...






walden dijo
Para el ejetreo cotidiano, mi madre solía emplear la palabra "batallar" , se batallaba con las tareas de la casa, a veces con los hijos, siempre con la economía y el dinero... se batallaba con la vida y sus escasas treguas, aunque la vida no fuera hostil, sólo algo complicada.
Me alegro de verte, Cande.
Muchos besos.
21 Febrero 2012 | 09:08 PM